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El Zumbido: en busca de todo lo gótico. The Hum: searching the Gothic

uncanny frontiers Feb 13, 2021

EN BUSCA DE TODO LO GÓTICO - EL ZUMBIDO

Desde sus orígenes, la humanidad siempre ha sentido fascinación por todo lo que le rodea pero también terror por todo a lo que no encuentra explicación y ve como una posible amenaza. Y una de esas fascinaciones es producida por sonidos de los cuales no sabemos de dónde vienen y que al no poder darles explicación acaban siendo fronterizos y por lo tanto entran en la categoría de lo gótico. En esta entrada hablaré brevemente de la otredad, lo extraño y lo sublime para dar explicación al fenómeno del Hum o Zumbido que como Carol García bien dice en su ensayo con el mismo nombre, se trata más bien de un síndrome.

Percibimos el mundo a través de nuestros sentidos y así interpretamos la realidad, pero ¿qué pasa cuando esta realidad tiene más de una percepción? Recordemos que la agudeza de cada uno de nuestros sentidos puede variar entre persona y persona dependiendo del grado de sensibilidad que tenga cada uno. Estamos hablando del sentido de la vista, el tacto, el olfato, el gusto y el oído. Si además somos de los que creemos que existe un sexto sentido entonces estaremos de lleno en el más gótico de los sentidos. Al ser el más fronterizo de todos los sentidos humanos, no se puede ni medir, ni localizar físicamente.

Cuando hablamos del Hum (en castellano zumbido), el primer sentido del que tenemos que hablar es del oído. Sin embargo, y conforme vayamos descubriendo todas las características del zumbido, descubriremos que se incluyen también otros sentidos. Pero empecemos por el principio. Lo primero que nos viene a la mente cuando oímos esta palabra es el sonido que hacen las abejas, o ciertas aves. En inglés por ejemplo existe el humming bird (colibrí en castellano). Pero si seguimos pensando, este es un sonido que también podemos asociar a la corriente de agua, del aire, e incluso a otros sonidos que provienen de nuestro planeta. Y este es precisamente nuestro punto de partida para esta entrada.

El zumbido como el sonido de nuestro planeta

Igual que pasa con el gótico, los zumbidos están en todas partes. Avi Selk en su artículo para el periódico The Seattle Times, de la sección Nation and World, escribe sobre Spahr Webb, un semiólogo de la Universidad de Columbia, quien es también uno de los investigadores del zumbido del siglo XXI. Para él la tierra suena como un timbre (bell) todo el tiempo. Según Webb la primera causa de este sonido son las olas que produce el mar chocando contra diferentes partes de la tierra así como del suelo marino. Esta información fue originalmente publicada el 9 de diciembre de 2017. Avi Selk lo define como ese sonido de frecuencias ultrabajas que se pueden encontrar por ejemplo en el suelo del océano índico y que no sabemos a ciencia cierta qué las produce.

En este mismo artículo Selk afirma que otros científicos del mundo dicen que esto revelaría secretos ocultos de la tierra hasta el punto de podernos dar una idea de planetas alienígenas. Sin embargo, para otros investigadores estas vibraciones pueden ser producidas por interacciones entre la atmósfera y la tierra firme que al entrar en contacto producen estas sacudidas. Algunas teorías dicen que se trata del eco producido por las olas marinas de los océanos fronterizos con el océano índico. Y que estos movimientos de la atmósfera o las vibraciones tanto provienen del mar como del cielo.

En el terreno literario, esta observación sublime de algo a lo que todavía nos cuesta dar una explicación concreta en términos científicos, me recuerda al terror cósmico de H.P. Lovecraft.  Para los que no estéis familiarizados con el universo Lovecraftiano, decir que sus descripciones se caracterizan por, según Alex Houston en su artículo Lovecraft and the Sublime, la falta de especificación cuando habla de sus criaturas e incluso de objetos. Esto produce una contradicción de las reglas de la realidad y deja a los personajes sin habla e incapacitados a la hora de describirlos, lo que causa esta sensación de admiración pero a la vez de terror. Es precisamente este aspecto de “terror apocalíptico” del que quiero hablar a continuación.

El zumbido como terror apocalíptico

En su artículo The Hum/El Zumbido, Carol García habla del terror apocalíptico que despierta este sonido en las personas y que muchos relacionan con la ruptura del séptimo sello. Según Carol esta comparación ya aparece en el libro Historia Naturalis de Plinio el viejo en el año 77 D.C. En este libro se incluye la descripción de las guerras Címbrias (101 a.C.), lo cual inevitablemente nos lleva a referencias derivadas de los sonidos que resultan de las guerras y que producen ese miedo tan universalmente gótico como es el miedo a morir por algo más grande que el ser humano, aun siendo algo que él mismo podría haber evitado.

Es precisamente en este punto que vemos la conexión que tiene el Zumbido y nuestra percepción por el horror creado por nosotros mismos y del que ya habla Lawrence Kramer en su libro The Hum of the World: A Philosophy of Listening. Según Kramer, One cannot avert one’s ears as one can one’s gaze makes sound and index of vulnerability, es decir, “uno no puede darse cuenta de su propio oído de la misma manera que su propia observación crea sonido y un índice de vulnerabilidad”. Y como ejemplo habla del famoso cuadro El grito de Edvard Munch para hablar del poder que tienen el sentido de la vista y el del oído en la cordura del ser humano. Y es que según este musicólogo y compositor americano, el sonido tiene un efecto mucho más duradero y potente en las personas que el sentido de la vista. Para explicar su teoría, hace referencia a la guerra civil de Fredericksburg, Virginia que se luchó entre el 11 y el 15 de diciembre de 1862, y que fue clasificada como simplemente un “asesinato”. Chamberlain, uno de los que lucharon, enfatiza precisamente este aspecto cuando escribe:

Dormí, aunque mis oídos estaban llenos con los gritos y quejidos de los heridos, y las caras horrorizadas de los muertos casi formaban un muro a mi alrededor.

Es curioso como él comenta como las caras de los muertos forman esta barrera de no comunicación donde no hay límite, pero sin embargo los sonidos de los heridos mezclados con los gritos es lo que este soldado recuerda con más intensidad y del cual dice culminó en un ruido infernal (hellish din) para continuar diciendo: 

Parecía como si el cielo se estuviera cayendo encima nuestro; las balas siseaban como un mar agitado.

Vemos como el poder de los zumbidos producidos en las guerras nos viene muy bien para ejemplarizar el terror que ciertos sonidos producen en nuestros cerebros. Ciertamente, cuando sentimos que no sabemos el origen o magnitud de la amenaza externa, lo primero que solemos pensar es que nos están atacando y nos sentimos indefensos. Precisamente ésta es la sensación que recogen muy bien las obras góticas o las obras que desarrollan el elemento gótico cuando hacen referencia al poder magnitudinal de todo lo que nos rodea, ya sea producto del hombre como de la misma naturaleza. Para tratar el zumbido desde el punto de vista de la naturaleza, voy a utilizar dos ejemplos literarios en los que los personajes sienten el peso del zumbido sobre ellos.

El Zumbido de la naturaleza salvaje en la literatura

No podía olvidarme de incluir en esta entrada Cumbres borrascosas, de Emily Brontë (1847) en la que, como dice Patsy Stoneman en una de las introducciones de la editorial Penguin a la obra, es que estamos ante “una historia sobre el paisaje y el tiempo del cual realmente no hay demasiadas descripciones” sino como dice Lockwood:

Uno puede imaginar por el poder de los vientos del norte, soplando sobre el límite, por unas excesivas pendientes de unos cuantos abetos atrofiados al final de la casa; y por un  grupo de espinos demacrados…

Según Stoneman la descripción del paisaje lo encontramos más en metáforas y referencias funcionales tales como al principio de la obra en la que la tormenta de nieve hace a Mr. Lockwood quedarse en la casa y esto será el principio de otros eventos que acabarán produciéndole pesadillas.

Otra obra en la que quizá el zumbido es más representativo es Al Faro (1927) de Virginia Wolf cuando por ejemplo dice:

.....So that the monotonous fall of the waves on the beach, which for the most part beat a measured and soothing tattoo  to her thoughts and seemed consolingly to repeat over and over again as she sat with the children the words of some old cradle song, murmured by nature, “I am guarding you-I am your support’, but at other times suddenly and unexpectedly, especially when her mind raised itself slightly from the task actually in hand, had no such kindly meaning, but like a ghostly roll  of drums remorselessly beat the measure of life, made her think of the destruction of the island and its engulfment in the sea, and warned her whose day had slipped past in one quick doing after another that it was all ephemeral as a rainbow –this sound which had been obscured and concealed under the other sounds suddenly thundered hollow in her ears and made her look up with an impulse of terror.

... de modo que la caída monótona de las olas en la playa, las cuales durante la mayor parte golpeaban un tamboreo suave y medido en sus pensamientos y parecían consolablemente repetir una y otra vez mientras permanecía sentada cantándole a los niños las letras de una antigua canción de cuna, susurrada por la naturaleza, “Te estoy cuidando –soy tu apoyo” pero en otras ocasiones de repente e inesperadamente, especialmente cuando su mente se alzaba levemente de la tarea manual, no tenía ese significado amable, sino que como un golpeteo fantasmal de tambores aporreaba sin remordimientos la esperanza de vida, haciéndole pensar en la destrucción de la isla y su desaparición en el mar, y la avisaba de que el día se le había escurrido entre una tarea y otra siendo todo tan efímero como un arcoíris –este sonido que ha sido oscurecido y cubierto bajo los otros sonidos que de pronto golpeando como un hueco trueno en sus oídos le hicieron alzar la mirada con un impulso de terror.  (Traducción libre)

Muchos son los ejemplos que podemos encontrar en la literatura sobre el terror que los zumbidos de la naturaleza, de nuestro planeta, de nuestras acciones y de todo aquello que todavía no conocemos nos inflige hasta tal punto de incluso enfermarnos. Numerosas son las investigaciones que nos hablan de estos sonidos que durante un tiempo se relacionaban con señales eléctricas, instrumentos de comunicación o incluso proyectos militares.  Pero por hoy quiero dejarte con la siguiente pregunta. ¿Has experimentado alguna vez un zumbido inexplicable?

Envíanos tu experiencia y así la analizamos en siguientes programas.

 

IN SEARCH OF THE GOTHIC – THE HUM

From its origins, humanity has always been fascinated by everything that surrounds it but has also been terrified for everything that cannot be explained and sees as a possible threat. And one of those fascinations comes from the sounds that we don’t know where they come from and that, by not being able to explain them, end up being a borderline topic, and therefore fall into the category of the Gothic. In this post I will talk briefly about the otherness, the uncanny and the sublime to explain the phenomenon of Hum to which Carol García refers to in her essay with the same name, a syndrome.

We perceive the world through our senses and thus we interpret reality, but what happens when this reality has more than one perception? Remember that the acuity of each of our senses can vary from person to person depending on the degree of sensitivity that each one has. We are talking about the sense of sight, touch, smell, taste and hearing. If on top of that we are also one of those who believe that there is a sixth sense then we will be fully in the most Gothic sense since it is the most bordering of all the senses as it cannot be measured or physically located.

When we talk about the Hum (in Spanish “el zumbido”), the first sense we have to talk about is the hearing. However, as we discover all the characteristics of the buzz, we will discover that other senses are also included. But, let us start from the beginning. The first thing that comes to mind when we hear this word is the sound that bees make, or certain birds. In English, for example, there is the “humming bird”. But if we keep thinking, this is a sound that we can also associate with the currents of water, air and even other sounds that come from our planet. And this is precisely our starting point for this entry.

The hum like the sound of our planet

As with the Gothic, Hums are everywhere. Avi Selk in his article for the Nation and World section of The Seattle Times newspaper writes about Spahr Webb, a semiologist at Columbia University, who is also one of the 21st century Hum researchers. For him the earth sounds like a bell all the time. According to Webb, the first cause of this sound are waves produced by the sea crashing against different parts of the land as well as the sea floor. This information was originally published on December 9th, 2017. Avi Selk defines it as that ultra-low frequency sound that can be found for example on the floor of the Indian Ocean and that we do not know for sure what produces them.

In this same article Avi affirms that other scientists of the world say that this would reveal hidden secrets of the earth to the point of being able to give us an idea of ​​alien planets. However, for other researchers, these vibrations can be produced by interactions between the atmosphere and the mainland that produce these shakes when they come into contact. Some theories say that it is the echo produced by the marine waves of the oceans bordering the Indian Ocean. And that these movements of the atmosphere or vibrations come from both the sea and the sky.

In the literary field, this sublime observation of something to which we still find difficult to give a concrete explanation in scientific terms to, reminds me of the cosmic horror of H.P. Lovecraft. For those of you who are not familiar with the Lovecraftian universe, it needs to be said that his descriptions are characterized by, according to Alex Houston in his article Lovecraft and the Sublime, the lack of specification when he talks about his creatures and even objects. This produces a contradiction of the rules of reality and leaves the characters speechless and incapable of description, which causes this feeling of admiration but at the same time of terror. It is precisely this aspect of "apocalyptic horror" that I want to talk about next.

The Hum as apocalyptic horror

In her article The Hum / El Zumbido, Carol García talks about the apocalyptic horror that this sound awakens in people and that many relate to the breaking of the Seventh Seal. According to Carol, this comparison already appears in the book Natural History by Pliny the Elder in 77 AD. This book includes the description of the Cimbrian wars (101 BC), which inevitably leads us to references derived from the sounds that result from the wars and that produce that universally gothic fear such as the fear of dying from something greater than the human being, even if it’s something that humanity could have avoided.

It is precisely at this point that we see the connection that the Hum has and our perception of the horror created by ourselves and of which Lawrence Kramer already speaks in his book The Hum of the World: A Philosophy of Listening. According to Kramer, One cannot avert one’s ears as one can one’s gaze makes sound and index of vulnerability. And as an example, he speaks of the famous painting The Scream by Edvard Munch to talk about the power that the sense of sight and hearing have on the sanity of the human being. And it is this power that, according to the American musicologist and composer, sound has a much more lasting and powerful effect on people than the sense of sight. To explain his theory, he refers to the civil war in Fredericksburg, Virginia that was fought between December 11 and 15, 1862, and which was classified as a "murder." Chamberlain, one of those who fought, emphasizes precisely this aspect when he writes:

I slept, although my ears were filled with the screams and groans of the wounded, and the horrified faces of the dead almost formed a wall around me.

It is interesting he comments on how the faces of the dead form this barrier of non-communication where there is a limit, but nevertheless the sounds of the wounded mixed with the screams is what this soldier remembers with more intensity and which he says culminated in a “hellish din” and continues saying:

It seemed as if the sky was falling on us; the bullets hissed like a rough sea seething.

So we see how the power of the humming produced in wars comes in handy to exemplify the terror that certain sounds produce in our brains. Certainly when we feel that we do not know the origin or the magnitude of the external threat, the first thing we usually think is that we have been attacked us and we feel defenceless. This is precisely the sensation that Gothic works or books that develop the Gothic element capture very well when they refer to the magnitude of everything that surrounds us, whether it is man-made or produced by nature. To treat the Hum from the point of view of nature, I will use two literary examples in which the characters feel its weight on them.

The Hum of Wild Nature in Literature.

I could not forget to include in this entry Wuthering Heights, by Emily Brontë (1847) in which, as Patsy Stoneman says in one of the introductions of the Penguin publishing house to the book, is that we are in front of “a story about the landscape and the time of which really are not too many descriptions ”but as Lockwood says:

One may guess the power of the north wind, blowing over the edge, by the excessive slant of a few, stunted firs at the end of the house; and by a range of gaunt thorns ...

According to Stoneman, we find the description of the landscapes in metaphors and functional references such as at the beginning of the work in which the snowstorm makes Mr. Lockwood stay in the house. This will be the beginning of other events that end up producing nightmares.

Another book in which perhaps the Hum is more representative is To The Lighthouse (1927) by Virginia Woolf when she, for example, says:

…. So that the monotonous fall of the waves on the beach, which for the most part beat a measured and soothing tattoo to her thoughts and seemed consolingly to repeat over and over again as she sat with the children the words of some old cradle song, murmured by nature, “I am guarding you-I am your support ', but at other times suddenly and unexpectedly, especially when her mind raised itself slightly from the task actually in hand, had no such kindly meaning, but like a ghostly roll of drums remorselessly beat the measure of life, made her think of the destruction of the island and its engulfment in the sea, and warned her whose day had slipped past in one quick doing after another that it was all ephemeral as a rainbow –this sound which had been obscured and concealed under the other sounds suddenly thundered hollow in her ears and made her look up with an impulse of terror.

There are many examples in literature where we can read about the terror that the Humming of nature, our planet, our actions and what is still unknown inflict on us to the point of even making us sick. Numerous are the investigations that tell us about these sounds that for a time were related to electrical signals, communication instruments or even military projects. But for today I want to leave you with the next question. Have you ever experienced an inexplicable buzzing sound?

Send us your experience and we will analyse it in following programs.

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