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Hooded spirits and the Gothic

Discovery of Hooded Spirits / El Descubrimiento de los Encapuchados

uncanny frontiers Mar 12, 2021

THE DISCOVERY OF HOODED SPIRITS

The first time Carol Garcia spoke to me about hooded figures, the first thing that I thought of were monks. I suppose that, as many of you also experience, this image always makes me feel a kind of almost morbid curiosity about the secluded life of these people. If we also take this perception to the realm of the paranormal then we get a mixture of terror between the unknown and the spiritual. Among other examples, images such as the representation of death, Marian apparitions or even extra-terrestrial visits are the ones that come to mind.

Speaking to Carol a few months ago, I realized that there are other hooded apparitions that I was completely unaware of and that do not correspond to the figure of the traditional ghost, which we are more familiar with, but rather correspond to an entity produced by our subconscious mind. But to be able to elaborate this point properly, we are going to go back first to medieval times, where we will see the first records of entity appearances and thus discover what connection the traditional ghost has with the appearances of hooded ones. Once we have established these bases, we will see how we connect this phenomenology to literature.

So I'll start by talking about the more traditional concept of ghostly apparition. According to Maik Hildebrand in his article Medieval Ghosts: the Stories of the Monk of Byland (Byland Abbey in Yorkshire), in the ecclesiastical culture of the early Middle Ages there was already a persistent, ambiguous contradictory refusal to admit the possibility that the dead could return in the form of dreams or perhaps in the form of conscious visions. These negative responses had their origins in classical pagan cultures. But it is not until the high Middle Ages that we see an establishment of the purgatory as a separate realm from life after death. In this sense, from the 12th century, we are already told about three places where our souls go after dying:

  • Heaven for the saved
  • Hell for the damned
  • Purgatory for the rest. The time that souls could spend here would depend on the seriousness of their sins in life, and could be reduced through the prayers of the living, that is suffrages. These could end up saving the person at the time of the final judgement. . .

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The Hooded Spirits / Los encapuchados

  

EL DESCUBRIMIENTO DE LOS ENCAPUCHADOS

La primera vez que Carol García me habló de figuras encapuchadas, lo primero que pensé fue en monjes. Supongo que como a muchos seguramente les pasa, esta imagen siempre me hace sentir una especie de curiosidad casi morbosa por la vida recluida de estas personas. Si esta percepción además la llevamos al terreno de lo paranormal entonces obtenemos una mezcla de terror entre lo desconocido y lo espiritual. Entre otros ejemplos seguramente que te vienen a la cabeza imágenes como la representación de la muerte, apariciones Marianas o incluso visitas extraterrestres.

Hablando con Carol hace unos meses, me di cuenta de que existen otros encapuchados que desconocía por completo y que no se corresponden con la figura del tradicional fantasma, al cual estamos más familiarizados, sino que se corresponde más bien con una entidad producida por nuestro mismo subconsciente. Pero para poder elaborar bien este punto nos vamos a remontar primero a la época medieval, donde veremos los primeros registros de apariciones de entidades y así descubrir qué conexión tiene el fantasma tradicional, con las apariciones de encapuchados. Una vez hayamos establecido estas bases veremos cómo relacionamos esta fenomenología con la literatura.

Empezaré pues hablando del concepto de aparición fantasmal más tradicional. Según Maik Hildebrand en su artículo Medieval Ghosts: the Stories of the Monk of Byland (Byland Abbey in Yorkshire), en la cultura eclesiástica de la temprana edad media existía ya un persistente, ambiguo rechazo contradictorio a la hora de admitir la posibilidad de que los muertos volvieran en forma de sueños o quizás en forma de visiones conscientes y cuya respuesta negativa tenía sus orígenes en las culturas clásicas paganas. Pero no es hasta la alta edad media que vemos un establecimiento del purgatorio como un reino separado de la vida tras la muerte. En este sentido a partir del siglo XII ya se nos habla de tres lugares donde van a parar nuestras almas al morir:

  • El cielo para los salvados
  • El infierno para los condenados
  • El purgatorio para el resto. El tiempo que las almas podían pasar aquí dependería de la seriedad de sus pecados en vida, y se podía reducir a través de los rezos de los vivos, suffrages en inglés. Lo que podía acabar salvando a la persona en el momento del juicio final. . .

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The Hooded Spirits / Los encapuchados

 

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